01
La RC profesional es el centro, no el programa completo
La póliza debe contemplar las funciones realmente realizadas por el arquitecto o arquitecto técnico: proyecto, dirección de obra, dirección de ejecución, coordinación de seguridad y salud, informes, peritaciones y colaboración con otros profesionales. También conviene comprobar quién aparece como asegurado y cómo se tratan las sociedades profesionales y los colaboradores.
Junto a la RC, un estudio de arquitectos puede necesitar protección para la oficina, equipos, ciberriesgo o accidentes de convenio. Ordenamos las coberturas para evitar huecos y duplicidades.
02
Anual, por obra o una combinación
La póliza anual aporta continuidad a la actividad habitual. La cobertura por obra permite aislar un encargo relevante, cumplir un pliego o reforzar capitales durante un proyecto concreto.
La elección depende del volumen y continuidad de los trabajos, del PEM, de las exigencias contractuales y de la protección que deba mantenerse cuando termine el proyecto.
03
Lo que revisamos antes del precio
Analizamos retroactividad, ámbito territorial, límites por siniestro y anualidad, franquicia, defensa, inhabilitación, etc. Una oferta solo es comparable cuando las garantías también lo son.

