Home Page
Uso de cookies
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y por motivos funcionales y estadísticos. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Conoce las dos modalidades de Responsabilidad Civil, la objetiva y la subjetiva


La vida conlleva riesgos y estos pueden aparecer en cualquier momento. Puede ser culpa de uno mismo o ajena pero, tanto estando en casa como cada vez que se sale de ella, se está expuesto a diversas situaciones de riesgo.

En este artículo vamos a describir las diferencias entre la Responsabilidad Civil objetiva y subjetiva, siendo objetivo de ambas prevenir a los ciudadanos del compromiso de actuar con prudencia y evitar así poner en tela de juicio su culpabilidad. 

Primero es necesario explicar el término de Responsabilidad Civil, que contempla la obligatoriedad de responder antes unos hechos cometidos por una persona física o jurídica a un tercero, bien por acción, omisión o negligencia.

Estos daños pueden tener consecuencias penales, cuando el perjuicio está tipificado por la ley como delito o civiles, cuando no es una infracción pero si es necesario resarcir al dañado por los hechos acontecidos.

Cuando no hay vínculo previo entre las partes, se trata de responsabilidad extracontractual y en los casos que lo hay, se trata de responsabilidad contractual. En ambos casos el objetivo común es subsanar o reparar, con tal de restituir el equilibrio que existía entre ambos patrimonios.

¿En qué situaciones puedes darse un caso de Responsabilidad Civil objetiva?

Puede darse un día de mal tiempo, en el que por causas ajenas a una comunidad de vecinos se derrumbe parte de su edificio y cause daños a una persona, un vehículo o un material ajeno público o privado. ¿Pueden solicitar una indemnización por estos hechos? Y, ¿quién debe responder?

Este es un claro ejemplo con el que se puede explicar la Responsabilidad Civil Objetiva. La respuesta a la primera pregunta es sí. La persona, vivienda y/u objeto que haya sufrido los daños puede solicitar una indemnización por lo acontecido. Y quien debe responder en este caso es la comunidad de vecinos.

En el caso de la Responsabilidad Civil objetiva, no es necesaria una infracción como punto de partida. Son sucesos que sin la voluntariedad de ningún individuo pueden ocurrir, pero por los que el sujeto que los ha provocado, o la persona que esté a cargo del ejecutor de los hechos, tiene la obligatoriedad de subsanarlos independientemente de su culpabilidad o no.

Estos mecanismos de responsabilidad tienen como fin asegurar la estabilidad y la integridad patrimonial.

¿Y en los casos en los que sí que hay premeditación?

En estas situaciones es necesario hablar sobre la Responsabilidad Civil Subjetiva pues “Aquel que por dolo o culpa cause un daño a otro, está obligado a indemnizarlo” tal y como está reflejado en el artículo 1969º del Código Civil. Siendo así comprendida la infracción de una norma, por lo que es un acto antijurídico que tiene que subsanar el daño causado independientemente del grado de negligencia. El significado, en esta ocasión, de la palabra subjetividad se sustenta en la culpabilidad del autor.

Se puede poner como ejemplo el caso de un promotor que a sabiendas de que ha cobrado materiales de primera calidad, ha realizado la obra contratada con otros materiales de calidad dudosa. La jurisprudencia contempla el deber de reparar los perjuicios causados a los contratantes, pues la motivación de esta Responsabilidad Civil tiene la función de reforzar el cumplimiento de ciertas normas de conducta. De la misma forma que la persona afectada, puede solicitar una indemnización por dichos hechos.

¿Quién determina si estamos ante un hecho de Responsabilidad Civil objetiva o subjetiva?

El Legislador, entendido como la persona u órgano que se encarga de dar, hacer o establecer las leyes.

Asimismo, cabe destacar, que como se diría en Latín “Ignorantia juris non excusat o ignorantia legis neminem excusat”, es decir, el hecho de desconocer una Ley no exime del cumplimiento de la misma. Por lo que, es siempre mejor contar con profesionales del sector de los seguros para tener cubiertas y aseguradas tanto nuestras pertenencias como nuestras responsabilidades.